Michael Jackson no ha dejado de ser noticia, aunque está muerto desde 2009. Su nombre siempre sale a relucir cuando se compara la música “de antes” con la música de “ahora”. Sus rarezas, su afición por las operaciones estéticas y su “blanqueamiento” siguen engrosando las listas de las excentricidades cometidas por los ricos y famosos. Su Thriller sigue siendo el himno de cada Halloween, y las circunstancias que rodearon su muerte se siguen vinculando a teorías conspirativas que oscilan entre lo sórdido y lo exagerado.
Ahora, la vida del Rey del Pop vuelve a acaparar titulares gracias al estreno de Michael, una película biográfica cuya narrativa está totalmente controlada por la familia de Jackson, a excepción de su hermana Janet y su hija Paris, quienes expresaron su desacuerdo con el proyecto. Antoine Fuqua (Día de entrenamiento, El justiciero) fue el responsable de dirigir a Jafaar Jackson, sobrino del cantante y encargado de encarnar a su controvertido pariente.
¿De qué va Michael?
Contrario a lo que se podría esperar de una película de corte biográfico, Michael no abarca toda la vida del cantante y bailarín. Y no podría hacerlo, aunque se lo propusiera.
En vez de intentar abarcarlo todo para apretar poco, y tomando en cuenta las restricciones y condiciones impuestas por los herederos de Jackson, Fuqua hace una selección de escenas de la vida del artista que explican su personalidad vulnerable, sus temores y obsesiones creativas. Funciona como una explicación del genio y su universo creativo, mas no de la persona.

El filme de Fugua describe los inicios del artista con los Jackson’s Five (CORTESÍA)
El mayor conflicto del filme es, sin duda, la relación entre Jackson y su padre Joseph, pues el cantante le tenía un profundo pavor y era incapaz de imponerse ante él en momentos claves de su carrera, a pesar de ser ya un solista establecido y de fama mundial.
Muchos críticos cinematográficos han descrito a Michael como una propaganda familiar donde las sombras del cantante no tienen cabida. Sin embargo, estos mismos críticos fallan en reconocer que casi todas las películas de corte biográfico hacen exactamente lo mismo, mostrando al músico como una especie de mártir que dedicó su vida al sufrimiento mientras componía música celestial. Música de ninguna parte, sobre Bruce Springsteen, o Rapsodia Bohemia, acerca de Freddie Mercury, siguen esta estructura.
Si bien Michael no se adentra en las polémicas que en vida descapitalizaron económicamente al intérprete de Smooth Criminal, la película sienta las bases de su comportamiento estrafalario. Un patrón de conducta que podría explicar la oscuridad que se cierne sobre su figura.
Música y sonido

El único conflicto que se desarrolla en Michael es el que el cantante tuvo con su posesivo padre (CORTESÍA)
Lo que cuesta mirar
Hace días, cuatro de los cinco hermanos de la familia Cascio, acusaron a los herederos de Michael Jackson de trata sexual infantil. Los demandantes describieron a Jackson como un “pedófilo serial”.
Los Cascio no son un caso aislado. Wade Robson y James Safechuck también demandaron el patrimonio del cantante por 400 millones de dólares, siendo sus denuncias los dos pilares en los que descansa el documental de 2019 Leaving Neverland, del cineasta Dan Reed.
A estas dos demandas se suman las ya conocidas contra el cantante. El proceso judicial de 1993 se resolvió tras un acuerdo económico fuera de tribunales, mientras que la investigación de 2005 calificó a Jackson como “no culpable” del abuso del demandante, Gavin Arvizo.
La crítica sobre Michael está dividida, precisamente, porque Fuqua no hizo alusión a los procesos legales que mancharon el legado del cantante. Pero hacerlo hubiese requerido tomar una postura y asignar culpabilidades, algo que ni siquiera un tribunal ha logrado hacer.
Wim Wenders no tenía razón cuando dijo que el cine es el contrapeso de la política y que debe mantenerse alejado de ella. El cine sí es un instrumento de denuncia política, pero no puede sustituir las carencias de un sistema legal. Michael ha abierto un nuevo espacio de conversación: ¿Cuál debe ser el papel del cine ante las acusaciones de abuso infantil, aún y cuando no ha sido posible confirmarlas?
Tampoco es correcto borrar de la historia una figura que, precisamente, ayudó a construirla. A Michael Jackson se debe, directa o indirectamente, la carrera de cantantes, cineastas y bailarines de todo el mundo. Eliminar su imagen de la historia permite, irónicamente, que surjan monstruos que se comporten de una manera parecida a la que se le ha atribuido.
¿Dejar o cancelar?
Hace poco, la tripulación del Artemis II regresó a la Tierra después de haber volado alrededor de la Luna, llegando a ver incluso su lado oscuro. El satélite está a la vista de todos, y gracias a la información disponible, conocemos ahora qué se esconde tras su cara menos conocida.
Michael Jackson vive así entre nosotros. Su música integra el soundtrack del mundo, sus bailes siguen siendo inspiración para miles de artistas de todo rubro alrededor del planeta. Y las denuncias en su contra, cual misiones exploratorias, continúan orbitando su figura. Quizás, en algún momento, lleguemos a conocer su identidad completa gracias a los hallazgos que se hagan en esos procesos.
@enlazonac


